Un investigador de las emociones
Brackett ha pasado su carrera estudiando la inteligencia emocional — cómo entender nuestros sentimientos nos ayuda a aprender, conectar y prosperar — y fundó un centro en Yale dedicado a ello.
Permiso para sentir
Su libro argumenta que los niños (y los adultos) están mejor cuando se les da permiso para sentir sus emociones y se les enseña a nombrarlas, en lugar de decirles que aparten los sentimientos.
Nómbralo para calmarlo
Un hallazgo central en su trabajo es que simplemente nombrar una emoción ayuda a calmarla y entenderla — convirtiendo un sentimiento abrumador en información útil, exactamente la lección que el cuento de esta noche da vida.